La especia en cuestión es la Alcaravea
tiene un sabor picante, con un aroma parecido al anís, se suele emplear como condimento alimentario, en el norte de Europa se emplea para aromatizar quesos como el Tilsit, Havarti y Milbenkäse. En la cocina española del siglo XVII se menciona su uso con col y patatas cocidas.Propiedades medicinales: estimula la secreción de jugos digestivos, se utiliza para evitar la formación de gases intestinales, se usa para trastornos estomacales y ventosidades (wikipedia)
Y ahora vamos con la receta:
Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de octubre nos invita a preparar un clásico de la cocina húngara: Gulash.
Para elaborar este guisote necesitamos:
700 g de carne de añojo para guisar cortada en cubos
Una cebolla mediana picada
Un diente de ajo majado con una cucharadita de alcaravea
125 ml de vino blanco
4 tomates de lata
250 ml de agua o caldo
Una cucharada de pimentón de la Vera dulce con una pizca de picante.
Sal y pimienta negra recién molida.
Un poco de harina para enharinar la carne.
Dos cucharadas de Aceite de oliva virgen extra.
Nata agria o yogurt griego para acompañar, si se desea.
Elaboración:
En primer lugar salpimentamos y enharinamos la carne, en una cazuela ponemos el aceite a calentar a fuego alto para seguidamente dorar la carne. Bajamos el fuego y añadimos la cebolla y el majado de ajo y alcaravea, pasados unos cinco minutos añadimos el pimentón damos unas vueltas y vertemos el vino, cuando el alcohol se ha evaporado ponemos el tomate picado y el agua o caldo mezclamos todo y dejamos cocer tapado a fuego bajo, hasta que la carne esté tierna. Rectificamos de sal y servimos bien caliente acompañado de una cucharada de nata agria o yogurt griego.
Espero que hagáis la receta y os guste tanto o más que a mi, gracias por leerme y besos mil.
